Ahorro de energía doméstico

Ahorro de energía doméstico

El consumo energético de una vivienda se puede reducir a través de una construcción bioclimática la elección de equipos de calefacción, electrodomésticos e iluminación más eficiente y la modificación de los hábitos de consumo de sus habitantes.

 

Calefacción y agua caliente

La calefacción puede ser objeto de ahorro de energía principalmente con hábitos de consumo tales como un uso racional del mismo, el consumo total de una vivienda suele ser del 46 % del total del consumo2 (pudiendo alcanzar el 60 % si se incluye el agua caliente). El ahorro de energía puede producirse bien por la correcta elección de una caldera  eficiente, o por el correcto aislamiento térmico de las habitaciones.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Respecto del agua caliente puede emplearse también como ayuda la energía solar térmica mediante uso de sistemas de almacenamiento de energía,  que retengan el calor para que el agua caliente esté disponible la mayor parte de tiempo posible. Así mismo, se puede ahorrar energía dotando a los grifos del fregadero y lavado de perlizadores y a las duchas con reductores volumétricos de caudal o alcachofas de mano eco-eficientes. De esta forma se puede reducir el consumo de la energía empleada en calentar agua en más del 40%. Si al inodoro se le instala un mecanismo de doble pulsador, el ahorro de agua puede ser superior al 70%, pero en este caso no se ahorra energía, ya que, el inodoro sólo usa agua fría.

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